En total hay 60 policías abocados a la búsqueda de los cuatro prófugos que escaparon el martes de la alcaldía de la Dirección General de Investigaciones. "El objetivo es que no salgan de la provincia", afirmó ayer a LA GACETA el comisario José Ardiles.

El jefe del Departamento de Investigaciones Judiciales admitió que el lugar no está acondicionado para alojar a 58 internos; tras la fuga quedaron 54. Ese total está dividido en dos sectores (Unidad 1 y 2). Ardiles dijo que en la celda donde se fugaron los cuatro presos, había otras 14 personas que optaron por quedarse. Precisó que podrían haber escapado, pero no lo hicieron.

Según las primeras pericias, los presos realizaron un boquete en la pared con un trozo de hierro que obtuvieron de manera clandestina. Los familiares que suelen visitar a los presos, a veces, logran introducir elementos punzantes que luego son aprovechados por los detenidos. "Siempre se encuentra algo raro en las requisas porque la familia se encarga de esconderles cosas en la comida", precisó.

Además Ardiles insistió en las condiciones edilicias. "Los integrantes de la comisión de Derechos Humanos y ellos saben que este edificio no es acorde para el alojamiento de tantos detenidos. Tenemos plaza para 44 presos, pero había 58. Los día de mucho calor es cuando hay más problemas entre ellos", explicó.

En la fiscalía

Los cuatro prófugos tienen un alto grado de peligrosidad, porque así lo demuestran los antecedentes penales. Hay tres que habían sido detenidos por robo agravado y otro por homicidio.

Tras la fuga, la fiscalía de Instrucción Penal de la IX° Nominación, a cargo de Diego López Ávila, ordenó la aprehensión de dos policías que estuvieron de guardia al momento del hecho.

Ayer, el fiscal indagó a los agentes para avanzar en la investigación del caso. En forma paralela se difundieron fotografías en los puestos camineros y en la terminal de ómnibus para evitar que alguno de los cuatro salieran de Tucumán. "Lo que pasó deja un sinsabor muy fuerte para este lugar", dijo Ardiles.

Comenzaron a hacer el boquete en la mañana, hasta que huyeron alrededor de las 19.